Una nueva reconversión industrial

Sep 3, 2020 | Opinión, Últimas noticias

Creo que una parte cada vez más amplia de los catalanes y los españoles somos conscientes de las perspectivas, preocupantes pero también estimulantes, con las que estamos entrando en los últimos meses del 2020. Preocupantes, como consecuencia de tres circunstancias: nuestra debilidad sanitaria por hacer frente al reto actual ya otros que pueden aparecer; la no sostenibilidad climática y energética del modelo de consumo que hemos creado; y la necesidad de revisar las bases del sistema económico y social para asegurar una convivencia pacífica, incluso en momentos de crisis. Estimulantes, por la evidencia de que disponemos de unas capacidades tecnológicas extraordinarias y de unos posibles recursos financieros que no habíamos tenido nunca a nuestra disposición. Me centro en este último aspecto, con algunas ideas simples a partir de la iniciativa de la UE de crear el fondo mixto (ayuda más préstamo) llamado «Next Generetion EU» de 750.000 millones, y de lo que España puede optar hasta 140.000. Me limito a unas consideraciones puntuales.

El objetivo de los próximos años es una economía más moderna y más sostenible para ser más competitiva, recuperando un sector industrial más amplio, y con un gran aumento del nivel del capital humano.

  1. Recursos financieros. La cifra de la que este fondo nos permite disponer es muy importante, pero menos de lo que parece si la comparamos con el esfuerzo que se necesitará para hacer frente a los tres retos que he indicados: sanitario, ecológico y social. Quiero decir que debemos tener en cuenta que serán necesarias unas cantidades comparativamente muy superiores que deberán salir de otros orígenes. Debemos aceptar consecuencias de tipo fiscal y de endeudamiento para las Administraciones Públicas, y decisiones de financiación de las empresas u organizaciones involucradas. Tenemos que conseguir que a la hora de hacer proyectos para acceder a los fondos UE, esta parte de financiación actúe de estímulo, y sirva de anzuelo, por aportaciones locales tanto públicas como privadas.
  2. Inversiones en colaboración.Se tratará de «proyectos de inversión«. Pero será importante que, además de la construcción de infraestructuras físicas, se incluyan actuaciones que ayuden a mejorar el capital humano, que potencien las actividades de investigación, desarrollo y transferencia de conocimientos, que aumenten la eficiencia en la actividad productiva y administrativa, y que apoyen procesos de cooperación, tanto entre organismos privados, como con la colaboración entre éstos y el sector público. La agrupación de grandes empresas con entes privados más pequeños, y con entidades de carácter público puede ser una de las claves de éxito de muchos proyectos.
  3. Prioridades acordadas.Teniendo en cuenta que los proyectos tendrán un proceso previo de aprobación en la UE, es necesario que las prioridades estén en línea con lo que son las actuales prioridades políticas de la propia UE (economía verde, transición energética, transición digital y reindustrialización). Digo esto, no sólo porque creo que facilitará su aprobación, si no porque considero que son unas prioridades muy en línea y de acuerdo con lo que nosotros necesitamos.
  4. Objectivos y herramientas.Me gustaría separar en lo posible, entre las actuaciones de las que hablamos, lo que son objetivos político-sociales y lo que son herramientas para conseguirlos. La salud, la sostenibilidad, y la justicia social, están entre los primeros; y sitúo los recursos financieros y la tecnología entre las herramientas, imprescindibles pero herramientas … Hago esta distinción al pensar en la transición digital, que veo como un proceso absolutamente prioritario pero que no es un fin en sí mismo. La tecnología digital es una herramienta que tenemos al alcance y que si no utilizamos lo suficiente o bastante correctamente nos hará mucho más difícil alcanzar los demás objetivos. Estoy absolutamente a favor ya que creo que nuestras sociedades necesitan avanzar mucho en estas tecnologías, pero, como ocurre con cualquier otra herramienta tecnológica, hay que tomar paralelamente medidas para intentar evitar posibles utilizaciones equivocadas o mal encaminadas que puedan tener consecuencias no deseadas .
  5. Reconversión Industrial. He oído recientemente hablar, en Madrid pero también en Barcelona, tanto de «Plan de Reforma« como de «Plan de Reconstrucción«. Creo que es importante que lo segundo no tape el primero. No se trata de volver a rehacer las casas que han caído, si no hacer unas diferentes más adaptadas a las necesidades actuales, e incluso de dejar caer algunas para poder hacerlas nuevas

Por esta razón, y confieso que también por recuerdos personales, me gusta mucho más hablar de «Reconversión», tal como nos vimos obligados a hacer en los años 80 para adaptar la atrasada economía española a las nuevas exigencias tecnológicas (TIC), comerciales (mercado común), y políticas (apertura democrática). El objetivo prioritario de salvar y mantener puestos de trabajo no se había de conseguir manteniendo actividades poco productivas, tecnológicamente atrasadas, y poco exigentes en cuanto a la calidad del capital humano necesario.

El objetivo de los próximos años es una economía más moderna y más sostenible para ser más competitiva, recuperando un sector industrial más amplio, y con un gran aumento del nivel del capital humano. ¿Alguien piensa que esto no vuelve a ser estimulante?

Joan Majó, ingeniero y ex ministro